Salsa bechamel
Puede acompañar los más diversos platos y es perfecta para el horno, es decir para gratinar. Los canelones no se conciben sin la salsa bechamel a los que aporta su inconfundible toque suave y gustoso.
Una salsa ligera acompaña muy bien a la coliflor al horno, incluso se puede sustituir parte de la leche, por el caldo de hervir la coliflor.
La salsa básica, ni muy ligera ni muy espesa, es perfecta para los canelones.
Unas pechugas de pollo, al estilo Villeroy, envueltas en bechamel, empanadas y fritas, requieren una bechamel espesa. Las proporciones para una cada una de ellas cambia. Como es lógico, una bechamel ligera requiere más leche, mientras que una espesa más harina.
Ingredientes:
50 gramos de mantequilla
50 gramos de harina
1/2 litro de leche
Nuez moscada y sal al gusto.
Preparación:
Se derrite la mantequilla en una olla pequeña de acero inoxidable, se vierte la harina poco a poco, mezclándola bien con la mantequilla (utilice siempre cuchara o pala de madera) evitando que se formen grumos. Añadir la leche tibia, poco a poco, sin dejar de remover, hasta que empiece a hervir. Salar. Seguir removiendo de vez en cuando. Dejar cocer durante siete minutos.
