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¿ Que es Amar ?

AMAR ES SENTIR

Amar es sentir por la otra persona, es pensar en la otra persona, es interesarse por la otra persona…

Amar no es decir “debes levantarte”, sino que es dar la mano y decir “ven, yo te ayudaré a levantarte”…

Amar significa compartir con el ser amado absolutamente todo…

Amar significa disfrutar el beso que se le da a la persona amada, amar es disfrutar del aroma natural que te ofrece la persona a la cual amas, es tomar el gusto de su físico, de su voz, de su sonrisa…

Amar es dar confianza a la persona amada, es dar seguridad, es pensar positivamente que el amor no se va a acabar sino que cada día se hará mayor, es no restringir los sentimientos por temor a que el amor acabe de un momento a otro…

Amar es dar con la confianza de ser correspondido…

Amar es estar dispuesto a luchar para que el amor no muera.

Amar es regar cada día la fuente del amor…

Amar es saber recibir del ser amado cualquier gesto o manifestación de amor y valorarlo por pequeño que éste sea…

Amar es desear estar al lado de la persona que te ocasiona revoloteo de palomillas cosquillas en el estómago), cada vez que escuchas su voz o sientes su presencia…

Amar es no callar los sentimientos, sino expresar lo que se siente en cada instante que se piensa en el ser amado… es deleitar los oídos del ser amado diciendo las cosas lindas que se sienten…

Amar es dejar que fluyan las emociones por la persona amada sin temores y sin inhibiciones…

Amar es luchar para hacer feliz a quien amas

Desconozco el Autor

Rituales noche de San Juan

En está noche mágica los rituales o deseos no pueden faltar, cada persona lo puede visualizar como quiera, puede sentir esa noche que esta pidiendo mil deseos, que se harán realidad, lo más importante es la energía, la fe o la esperanza que generemos esa noche, hará que el resto del año sea maravilloso y se cumpla todo lo que hayamos proyectado.

Son innumerables los rituales propios de la Noche de San Juan, que se conmemora la víspera del 24 de Junio, pero todos giran en torno a la glorificación del fuego. De hecho, este es el festival del fuego por excelencia.

De igual forma, la presencia del agua es uno de los grandes símbolos de las celebraciones de San Juan que parece no tenerse en tanta consideración y que sin embargo, es una parte esencial de numerosos ritos de esta festividad.

Otra de la creencias era que la pareja que saltaba unida la hoguera conseguía felicidad y buena fortuna.

Otra de las tantas costumbres es aquella en que las jóvenes arrojan guirnaldas trenzadas por ellas a sus amados a través de las llamas y ellos deben recogerlas antes de que caigan al fuego. Las guirnaldas se guardan como talismanes de buena fortuna y, ocasionalmente, se quemaba alguna cinta en el hogar para procurar protección de sus habitantes y animales.

Algunos grupos para finalizar las ceremonias se introducen entre las olas, comulgando por un corto tiempo con el mar y recibiendo de él toda su fuerza.

El Ritual de la Noche de San Juan utiliza la magia de las velas para conseguir nuestros propósitos. Está formado por un altar, seis velas con los colores del Arco Iris, una vela color marrón, una vela negra de menor tamaño, un recipiente con agua de manantial y unas hojas de laurel.

* El altar: Es el soporte sobre el cual vamos a realizar nuestro ritual. En él encontramos un círculo que representa los hechos consumados, es decir los deseos ya cumplidos, los propósitos conseguidos. Dentro del círculo se circunscribe un heptágono, polígono de siete lados, porque el siete es el número mágico por antonomasia y simboliza los grados de perfección.

* Las velas de colores: Las seis velas de colores representan a la luz blanca del Sol, símbolo de pureza, que al descomponerse da como resultado los seis colores del Arco Iris (rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta). A estos seis colores le sumamos el marrón de la séptima vela, color que simboliza la Tierra, madre fecunda y regeneradora, necesaria para que todo pueda nacer. Siete velas en total que en su conjunto representan nuestros deseos de luz, de pureza y de regeneración. Eso es lo que queremos conseguir, el lado bueno que nos espera representado en estas siete velas donde, una vez más, encontramos el número mágico por excelencia que nos ayudará a que el ritual sea un éxito.

* La vela negra: Simboliza la oscuridad que procede del negro, los males que nos acosan. Es de menor tamaño y por eso se encuentra en inferioridad con respecto a la luz blanca representada en el resto de las velas. La oscuridad del negro será vencida por la claridad del blanco.

* El agua de manantial: Según antiguas leyendas, el agua de los manantiales que utilizamos la Noche de San Juan cura los males, ahuyenta el mal de ojo, atrae juventud y belleza y contienen, además, virtudes fecundantes.

* Las plantas: Tradicionalmente las plantas que se utilizan esa noche tienen propiedades curativas o pueden utilizarse como amuletos protectores. El laurel, además es un símbolo de victoria y ahuyenta los malos espíritus.

* La oración: Si queremos verbalizar nuestras intenciones en esta noche podemos recurrir a estas oraciones que recogen el sentido del ritual y los fines que esperamos conseguir. Oración al encender la vela negra: “Esta vela representa la oscuridad que se inicia esta noche de San Juan y será vencida por la fuerza de la luz del Sol”. Oración al encender las demás velas y por cada una de ellas: “La luz del Sol, del Arco Iris, vencerá las tinieblas de la larga noche y todo mal pasado, presente y futuro será vencido”.

Esparcimos alrededor del altar algunas gotas de agua siguiendo el sentido de las agujas del reloj de manera que cerremos un círculo completo. Luego encendemos las velas, primero la negra pronunciando la oración: “Esta vela representa la oscuridad que se inicia esta noche de San Juan y será vencida por la fuerza de la luz del Sol”. A continuación encendemos las demás velas por orden de numeración y pronunciamos la segunda oración por cada una de las velas en el momento de encenderlas: “La luz del Sol, del Arco Iris, vencerá las tinieblas de la larga noche y todo mal pasado, presente y futuro será vencido”.

Nos concentramos fijando la atención en nuestro propósito y si lo deseamos escribiremos en dos hojas de papel, en una lo negativo que quemaremos con la vela negra (o en la hoguera) y en otro lo que deseamos que suceda que guardaremos hasta la próxima noche de San Juan, recordando las oraciones, pensando que todo lo malo quedará eliminado, vencido, excluido de nuestra vida. Sentimos cómo la luz que sale de las seis velas del Arco Iris se funden en el blanco purificador del Sol empujadas por la fuerza que fluye de la luz de la Tierra, luz fértil y regeneradora.

Unidas las siete fuerzas comienzan a devorar la luz que procede del negro, de las tinieblas arrasando los males pasados, presentes y futuros. El lado oscuro que queremos destituir va sucumbiendo. Lentamente se impone la claridad. La luz domina sobre las tinieblas. El círculo se cierra, los hechos se han consumado. Visualizamos los deseos cumplidos encerrados en el círculo donde nadie nos los puede arrebatar, percibimos la alegría que nos produce caminar hacia lo saludable.

Luego, siguiendo las costumbres ancestrales, saltamos por encima del fuego como acto que culmina el definitivo cumplimiento de nuestros propósitos. Finalmente, si no disponemos de tiempo para que las velas se consuman por sí solas, las apagamos empezando por la negra y terminando por las de colores en el mismo orden en que las encendimos. El laurel que hemos utilizado en el ritual podemos colocarlo en cualquier lugar de nuestra casa porque de él seguiremos obteniendo la protección que necesitamos.

Con la culminación del Ritual de la Noche de San Juan hemos conseguido una vez más que la luz triunfe sobre las tinieblas, que el lado oscuro quede sepultado definitivamente bajo la espléndida luz blanca que acompaña todo lo bueno que a nuestro alrededor existe. Y ahora, alborozados, empapados de nuestros buenos deseos dejemos que nuestro ser sea capaz de rezumar y regalar la concordia y luz que hemos conseguido, al menos hasta la próxima Noche de San Juan.

San Juan una fiesta magica

Queridos amigos les voy hablar de una fiesta magica que me encanta que se realiza en un mes expectacular junio, este es el mejor mes del año por que es un punto intermedio del año con el comienza el esperado verano el sol, nos inunda de alegria y nos ilumina para hacernos sentir muy bien y es increible ver como el tiempo se va, lo más importante es que tenemos que saber disfrutar cada momento de nuestra vida y si a lo mejor nos preocupa algo este mes es idoneo para despreocuparnos y aprender a disfrutar de la vida.

La fiesta de San Juan se realiza la vispera del 24, es decir el 23 de junio a media noche se realiza en diversos lugares de España para darle la beinbenida al verano al nuevo medio año que comienza en nuestras vidas es el momento ideal para alejar todo lo malo que nos ronde y desear todo lo que queramos, el truco esta en desearlo con todas nuestras fuerzas, energía , esperanza, fé y por supuesto que no nos falte el amor.

Vamos a comenzar curioseando como fue que surgio, la fiesta de San Juan y sus hogueras y en que lugares se suele celebrar con mucha energía.

Las Hogueras de San Juan (“Fogueiras de San Xoán” en galego, Fogueres de Sant Joan en valencia), Noche de San Juan (Noite de San Xoán), Cacharelas de San Xoan o Fogueiras de São João, son una fiesta muy antigua que se celebra en muchos lugares de Europa, y es una tradición arraigada en muchos lugares de España y Portugal, para celebrar la llegada del verano en torno a hogueras purificadoras. Nótese que la fiesta se celebra la noche que va del 23 al 24 de junio, aunque en realidad la noche más corta corresponde con el solsticio de verano, el 21 de junio-. La fiesta de San Juan se celebra en lugares tan distantes como Finlandia y Brasil. En zonas del Atlántico europeo (Inglaterra y Galicia por ejemplo) también se celebraba el día 28, San Pedro, una fiesta similar, y se sigue celebrando aún en varios lugares de la costa como la Ría de Arousa.

En la mayoría de los lugares esta celebración consiste en quemar muebles y trastos viejos en la calle. En otros, como Cataluña, la tradición marca que en la víspera de San Juan, la juventud del pueblo busque el chopo más alto y más recto, y lo planten en medio de la plaza del pueblo, dónde se quedará hasta agosto, entonces se devolverá a su propietario.

Especialmente significativas son las Hogueras de San Juan en la ciudad de Alicante, siendo las fiestas oficiales de la ciudad y declaradas de Interés Turístico Internacional. Aquí, las “Hogueras” o “Monumentos” son auténticas obras de arte, creadas durante meses por constructores y artistas que emplean materiales como cartón, madera, papel, pintura, etc. para que ardan fácilmente en la noche de San Juan.

Con el pregón se dan por iniciados los festejos. El día 20 de junio se plantan las “Hogueras” o “Monumentos” artísticos de cartón y madera, que contienen una profunda carga satírica; y cuatro días más tarde se queman, después de lanzarse una monumental palmera de fuegos artificiales desde el cerro del monte Benacantil, donde se encuentra el Castillo de Santa Bárbara, y que es visible prácticamente desde cualquier punto de la ciudad, y desde buena parte de la Costa Blanca. Cada Hoguera representa a una zona o barrio de la ciudad.

Durante los días de fiesta hay una extensa programación de actos, con desfiles, pasacalles, cabalgatas, ofrendas, corridas de toros, mascletás, actuaciones musicales, campeonatos deportivos, etc… La fiesta se vive en la calle, donde la gente puede comer y bailar en las “Barracas” y “Racós”, y degustar la tradicional ‘coca amb tonyina’ (Coca con atún) y las ‘bacores’ (brevas). La fiesta cuenta con su reina, la Bellea del Foc, elegida entre las que el año anterior fueron “Bellezas” de cada uno de los 88 distritos fogueriles

Las Hogueras se queman en Alicante la noche del 24 de junio, un día más tarde de la noche de San Juan, momento de la quema tradicional de hogueras en el resto de España. Debido al calor de la fecha y del fuego, es una práctica habitual que los bomberos que controlan la evolución del fuego mojen con sus mangueras a los asistentes que lo soliciten.

A parte de la ciudad de Alicante, se celebra la fiesta de hogueras en otras localidades alicantinas como Elda o San Juan de Alicante.

Las Hogueras de Alicante tienen una similitud bastante grande con las Fallas de Valencia, celebradas en el mes de marzo.
En Chile, se celebra en Chiloé esta Tradición de la Noche de San Juan, mientras que Joan Manuel Serrat en la canción “Fiesta”, se refiere en su letra a dicha fiesta, con la frase “En la noche de San Juan como comparten su pan, su tortilla y su gabán (versión no franquista) – Su mujer y su Galán (Versión franquista) gentes de 100.000 raleas”.

En Punta del Hidalgo (isla de Tenerife, España) se celebra la fiesta de San Juan (al cual denominan los punteros San Juanito), se celebra el 23 de junio en la noche. Es antes del oscurecer, que un grupo de amigos recoge el santo de la Iglesia del pueblo y lo traslada a hombros hasta un lugar a las orillas del mar al que llaman el Güigo. Acompañado de rondallas lugareñas, en paseo romero, parando al ritmo de los tragos de vino, descansa esta pequeña imagen en la ermita costera. Allí se realiza la quema de hogueras al oscurecer, esperando el próximo día, en parrandas y hechizos. Se considera la festividad como herencia de la celebración del solsticio de verano.

En toda la costa gallega y en muchas poblaciones del interior se celebra el San Xoán, que es además denominación de todo el mes de junio.

Se dice que esa noche mágica se comunican el mundo del Alén (más allá) con el del más acá. Es el momento de espantar los malos espíritus. En San Xoán meigas e bruxas fuxirán.

Las hogueras se encienden llegado el día 24, es decir, pasada la media noche. Se le atribuye protección y buena suerte al hecho de saltar nueve veces una hoguera esa noche (según las poblaciones, el número varía). También nueve veces había que recibir olas en A Lanzada, para aumentar la fertilidad femenina. Por la noche se recogen plantas aromáticas de varias clases que se dejan en agua para lavarse en la mañana siguiente; se le atribuyen propiedades terapéuticas y limpiadoras. Hacer dibujos o manchas esa noche también tenía un carácter clarividente, y también en ese sentido, acostarse con un manojo de hierbas de San Xoán hacía que al día despertarse se supiera la identidad de la futura pareja.

La comida típica e esa tarde-noche son los cachelos (patatas asadas con su piel, que se retira luego) y las sardinas asadas. Es una fiesta extendida en todo el litoral y casi toda Galici